Comunidades y mezquitas en España

El artículo 2.4 del Acuerdo de Cooperación del Estado español con la Comisión Islámica de España, aprobado por Ley de 1992 estipula que los “lugares de culto podrán ser objeto de anotación en el Registro de Entidades Religiosas.”

La Disposición adicional decimoséptima de la Ley de 2013 de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local afirma que para “la apertura de lugares de culto las” “comunidades religiosas deberán acreditar su personalidad jurídica civil mediante certificado del Registro de Entidades Religiosas, emitido al efecto, en el que constará la ubicación del lugar de culto que se pretenda constituir. Obtenida esa certificación, su tramitación se ajustará” al sometimiento “a comunicación previa o a declaración responsable,” “sin perjuicio de recabar la licencia urbanística que corresponda.”

El Artículo 6.2 del Real Decreto de 2015 por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas, afirma que para la inscripción de una comunidad religiosa será “necesario presentar, además, el acta de la fundación o establecimiento en España en documento elevado a escritura pública. En dicha acta se podrá hacer constar la relación nominal de, al menos, veinte personas mayores de edad y con residencia legal en España que avalan la fundación o establecimiento de la” “Comunidad religiosa.” Y en su Artículo 17.1 estipula que las “entidades inscritas en el Registro de Entidades Religiosas podrán solicitar la anotación de sus lugares de culto. Dicha anotación no conferirá personalidad jurídica propia”, por lo que cada Comunidad religiosa deberá tener su mezquita para proceder a su inscripción registral.

El artículo 16.1 de la Constitución Española de 1978 establece que se “garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.”

Dada la existencia de inscripciones en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia de entidades jurídicas como religiosas sin mezquita, y de alguna mezquita como domicilio de distintas comunidades religiosas locales, procede ordenar cada comunidad religiosa, para que sea mayor de veinte personas y con una mezquita. De no reunir estos requisitos aunque inscritas en el registro, deberán serlo como “asociaciones con fines religiosos”.